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La forma de la vida

Viernes 1 noviembre 11:30 PM

"Reflexiones nocturnas de una mente fugaz entre dimes y diretes saboreando el café de media noche".

La situación del verdadero hombre es la situación espiritual; el hombre a través del proceso de su humanización, se deifica realmente a sí mismo, y colabora en la realización de la espiritualidad divina. De hombre animal asciende hacia el hombre Dios, hacia el ser en quien el supremo valor de la vida espiritual, el definitivo sentido de la vida cósmica habrá de actualizarse gloriosamente. Mientras no se dé la actualización en su valoración, el hombre habrá de continuar siendo el asceta de la vida, el ser recursador infatigable de lo inferior, el negador de lo real inmediato, el rasgador desesperado del velo de la Maya, el afanoso por levantar el tul tapador del rostro severo de Isis, el diligente matador de lo material y aún de su propia materia; para que la Divinidad descienda hasta él y habite en su corazón.